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    July 11

    1307

     

     

    This party is old and uninviting
    Participants all in black and white
    You enter in fullblown technicolor
    Nothing is the same after tonight

    If the world would fall apart
    In a fiction worthy wind
    I wouldn't change a thing
    Now that you're here

    Yeah, love is a verb here in my room
    Here in my room, here in my room

    You enter and close the door behind you
    Now show me the world as seen from the stars
    If only the lights would dim a little
    I'm weary about eyes upon my scars

    Pink tractor beam into your incision
    Head spinning as free as dervishs' whirl
    I came here expecting next to nothing
    So thank you for being that kind of girl
    That kind of girl

    http://www.youtube.com/watch?v=P7Rp1l6Z3LQ

     

     

    November 30

    Fantasma de paso

    Respondiendo a Dark-Santi:
      

    En ocasiones sólo somos fantasmas en estaciones de paso, donde se sabe nadie parará hoy, ni mañana, ni en un futuro lejano, así como nunca paró viajero alguno en el pasado.

    Esta es mi estación de paso y el tren se fue sin mí.

     

    (Un besito para tod@s. Es que estoy dejailla (en realidad muy, muy "dejá") y como los espacios tardan tanto en cargar...... Pues eso, que me da pereza ^ ^ Pero vosotr@s no pareis, que sois geniales)

     

    May 12

    Una habitación con vistas

     

    Estaba tumbado en la cama.

    Sentía la sensación de haber estado allí toda la vida, mirando más allá de la ventana, sintiendo el aire tibio que entraba a través de sus hojas entornadas, mientras los tímidos rayos de sol lamían la parte de su cuerpo que no estaba tapada por las sábanas. Era una sensación reconfortante.

    “Ramón Sampedro.....” pensó “Ese hombre pasó así gran parte de su vida y de esta forma decidió morir”.

    Sin embargo lo que él veía desde su habitación no era el océano, sino un mar de coches, asfalto, gente apresurada y edificios grises. “Un valle verde, flores, ningún bloque de viviendas que eclipse el azul del cielo, tal vez un lago..... Eso son vistas”.

    Miró hacia la derecha. Una cama y un armarito desvencijado donde guardaba algunas prendas eran sus compañeros de habitación. Un poco más allá se adivinaba la puerta del baño. Rió para sí y una sonrisa sarcástica cruzó su cara. Para qué demonios querría él un baño......

    De vez en cuando pedía a alguna enfermera que pusiese la pequeña televisión de pago que había colgada en la pared que tenía en frente, justo entre las dos camas. De vez en cuando le gustaba ver otros rostros y escuchar las conversaciones intrascendentes de los programas del corazón. De vez en cuando eso le ayudaba a no sentirse tan solo y tan muerto. Pero sólo de vez en cuando. Cuando el crédito se acababa la nada volvía a ser su compañera de juegos.

    Suspiró profundamente y volvió a mirar a través de la ventana a la gente que iba y venía por las aceras y a los incautos que cruzaban la calle fuera de los pasos de peatones. “Ninguno querría pasar por esto. Ninguno es consciente de lo poco que se pertenecen a sí mismos”.

     

    Hacía ya tiempo que esa cama era su apoyo. Una eternidad, según podía percibir. Y esa misma cama sería todo lo que viese el resto de su vida.

    No había nadie que le reclamase, pues no tenía familia. Se alegró por este punto pero también le embargó una enorme tristeza al pensar en ello. Nadie se haría cargo de él, ni tampoco nadie podría ayudarle. Pero eso ya daba igual.

    Siempre pensó que la libertad de cada uno acaba donde empieza la del otro y esa siempre fue su máxima en la vida. Vivió como quiso pero sin dañar a nadie por sus actos.... por lo menos a sabiendas, y ahora se daba cuenta de la realidad. La libertad de cada uno termina cuando los demás quieran que termine. Eso es todo. Así de sencillo. La moralidad vista desde una percepción global era lo único que parecía poder coartar las decisiones de un individuo. La moralidad, la doble moral, el interés y los escrúpulos parecían formar parte de un todo; contrarios que se complementaban y pugnaban por declararle incapacitado para tomar decisiones concernientes a ÉL MISMO. Una lágrima rodó por su mejilla. “Gracias al cielo que todavía hay personas desinteresadas e inteligentes que no se dejan llevar por el histerismo colectivo”. En ese mismo momento se abrió la puerta de la habitación.

     

    -         ¿Qué tal el día?- preguntó la enfermera.- ¿Cómo siguen los dolores?

    -         Peor que nunca- contestó él, aunque la verdad es que ya hacía mucho tiempo que había dejado de sentir nada.

    Los médicos, inteligentes ellos, seguían diciéndole que era imposible que sintiera nada de cuello para abajo, pero aún así él se seguía quejando. De vez en cuando vociferaba por la noche, impidiendo que la enfermera, o enfermero, de turno diese su sempiterna cabezadita en su noche de guardia. Esta situación se había extendido durante más de un año y ya empezaba a cansarse cuando alguien comprendió, al fin, el motivo de su dolor.

     

    -         Entonces.... ¿quiere que le aumente la medicación? ¿Está seguro?- le sacó la enfermera de su ensimismamiento.

    -          Más que nunca.

     

    Cuando su ángel se hubo marchado y la dosis letal de morfina corría por su organismo, volvió a mirar por la ventana. “No es la última visión que hubiese querido tener, pero es mejor que nada”

    Mientras la morriña se hacía presa de su cerebro y su cuerpo caía en un profundo sopor (no lo sabía, pero estaba casi seguro de que estaba sucediendo así), pensó en la estupidez humana. La estupidez de adueñarse de un cuerpo, de hacerlo propio, para que después te digan que no puedes decidir sobre él. ¿Quién podía decir que el cuerpo que ahora veía no era en realidad suyo sino de la sociedad en general y de unos cuantos mentecatos en particular? ¿Quién tenía el poder moral de obligarle a seguir en el juego incluso cuando este ya había terminado para él? Entonces se dio cuenta. “Ni siquiera le he dado las gracias”.

     

    Una luz se encendió en el panel de control situado en la centralita de las enfermeras. Una chica joven, morena y de ojos tiernos se quedó boquiabierta al ver el número iluminado. “Pero qué.......”

    Corrió por el pasillo hasta llegar a su destino y, con mucho cuidado, abrió la puerta. La cara de aquel hombre estaba inclinada hacia la izquierda, apoyada en la almohada y mirando hacia ella, de modo que parecía que estaba esperando a que la muchacha entrase. Un mando con un único botón rojo se encontraba debajo de su mejilla.

    Las lágrimas empezaron a caer. Aunque tenía los ojos cerrados, su eterna sonrisa iluminaba un rostro ya cansado, pero esta vez era distinta. En los tres meses que llevaba en aquel hospital el hombre de la habitación 1306 siempre le había dedicado la más amplia de su repertorio, pero teñida de resignación y tristeza. Ahora su sonrisa era limpia y sólo se leía una cosa en ella: gratitud.

    En ese momento fue ella quien sonrió. “No volveré a trabajar en un hospital en la vida pero qué demonios.....”

    Riendo y llorando a la vez se acercó a la cama, retiró el mando de debajo de su mejilla y le besó en la frente. Antes de salir de la habitación dirigió una última mirada a su paciente.

    “Qué cojones has tenido......”

      Y la puerta se cerró.

     

     

    April 24

    La tormenta

     

    La lluvia caía sin cesar sobre la tierra ya mojada.

    Los árboles, con sus ramas vacilantes, empezaban a inclinarse al no poder soportar el peso del agua.

     

    Sólo gotas, sólo eso.

     

    Una gota insignificante saciaría la sed de un pequeño brote, de un pequeño tallo, pero tal cantidad de ellas estaban matando a aquellos que cuidadosamente os regalan el oxígeno que necesitáis para vivir, y la sombra y el cobijo que os amparan cuando el sol no muestra clemencia.

    Desde mi nube pensaba en cómo se podría paliar aquello pues, ya no eran sólo los árboles, sino que la tierra misma ya empezaba a sucumbir bajo la fuerza de la tormenta.

    Las poderosas montañas dejaban escapar en aludes de lodo todo el manto que antaño diese vida a la vegetación que las recubría. Muchos animales intentaban escapar y pocos lo conseguían......

     

    ...... y la lluvia caía.......

     

    Desde mi nube me llevé las manos a los ojos. Aquello no podía ser obra de las gotas de lluvia. No podía creer que la unión las llevase a ser tan tremendamente poderosas y destructivas. No quería formar parte de aquello.  

    Los árboles al fin se rindieron. Poco a poco fueron cayendo ladera abajo, con sus raíces arrancadas del suelo, con sus ramas astilladas, con sus copas destruidas. Sin quererlo y sin poder hacer nada al respecto iban siendo expulsados de la tierra que los vio nacer, pues esta misma tierra que les dio la vida no podía hacer nada por retenerlos en ella....

     

    ..... y la lluvia seguía cayendo.......

     

    Cuando ya no hubo nada más que destruir, la tormenta amainó. Todo ser viviente que habitaba en las montañas aparecía ahora en la ladera, si bien no se podía discernir qué era cada cosa. Solamente un amasijo de madera, fango y animales muertos que la lluvia seguía azotando y enterrando, sólo eso y nada más......

    En ese momento sentí que estaba a punto de caer. Me negaba a hacerlo, pero mi nube me empujaba hacia el exterior. No quería ser una de aquellas gotas de agua que estaban borrando todo vestigio de vida de mis amadas montañas. Me aferré con fuerza y aguardé esperanzada a que el sol empezase a iluminar toda aquella destrucción, a que secase la tierra e imprimiese vida de nuevo a todo lo que había muerto y....... a que me evaporase. Cualquier cosa con tal de no formar parte de aquello.  

    Sin embargo, no llegué a caer. El calor empezó a hacerse notar y los primeros rayos de luz abrieron huecos entre las nubes desplazando a algunas gotas de lluvia, destruyendo otras, impidiendo salir a las demás.........

     

    ....... y el sol comenzó a calentar la tierra........

     

    El lodo empezó a aferrarse de nuevo a la montaña,  los árboles que aún seguían en pie comenzaron a secarse, los animales muertos empezaron a hacer revivir la tierra.......  

    Algún tiempo después los brotes empezaron a surgir y la fauna volvió a poblar las montañas. La vida se abría camino y la destrucción se iba olvidando, cubierta por una nueva esperanza.

    La ladera, antaño cubierta de los despojos de la tormenta, ahora se había convertido en un río en cuyo cauce nadaban peces de muchos colores..... y cuando todo estuvo seco y en orden, las gotas volvieron a caer.

    Temí que la tormenta hubiese vuelto, que todo lo que se había logrado tras tanta destrucción fuese de nuevo olvidado pero, tras una fina lluvia, las nubes volvieron a retroceder.......

     

    .......y el sol seguía calentando la tierra.........

     

    Un nuevo impulso tomó vida y las flores empezaron a abrirse vistiendo de colores mis amadas montañas. Todo lo que vi podía resumirse en una palabra: alegría.

    De las entrañas de la tierra ahora comenzaban a surgir pequeños animales a los que la vida daba la bienvenida, y todo se hizo grande, todo creció, y volvió la normalidad, más bella aún de lo que la recordaba. Y fue cuando me di cuenta......

     

    Aunque siempre pude, ahora sabía elegir.

     

    La unión de las gotas de lluvia era poderosa en dos sentidos: en la destrucción y en la creación, y cuando las nubes empezaron a tapar de nuevo la luz del sol me dejé caer........

     

    He elegido. Ahora formo parte de la vida.

     

     
    March 17

    .....en su abrazo....

    Se de un lugar donde los miedos le dan la mano a la esperanza. 

    Se de un lugar donde un corazón no es más corazón si sangra por desamor.

    Se de un lugar donde habitan unos ojos capaces de albergar, solamente en su brillo, los universos más lejanos y ocultos.

    Se de un lugar donde puedes sentarte y sentirte completamente feliz y a salvo.  

    Conozco un lugar donde la nieve se mantiene en primavera si te hace ilusión jugar con ella y donde el sol contiene sus rayos en verano para poder acariciar tu piel sin quemarla. 

    Conozco un lugar donde la lluvia no te cala los huesos, sino que refresca tu cara para ayudarte a ver mejor. 

    Conozco un lugar donde los sueños no esperan a que te duermas para hacerse realidad, sino que fluyen libres a cada paso que das. 

    Conozco un lugar en el que siempre puedo entrar sin pedir permiso y en el que una sonrisa es el motor del mundo......

    (de mi mundo)

     

      

    (Mi Mundo)

     

    February 13

    El mundo exterior (el mundo-tren II)

     
    El mundo exterior ya es otro tema.......
     
    Una basta y yerma extensión es golpeada sin clemencia por el sol. Las figuras se agolpan en ella, a uno y otro lado de los railes que la dividen en dos, sin apenas dejar ver la tierra que hay bajo sus cuerpos cansados. Sobre estos railes, el mundo-tren pasa impasible e incansable sin dejar que aquellos que están fuera de los andenes lleguen a sus puertas.
     
    Algunas de estas personas permanecen sentadas dejando que el sol consuma sus cuerpos, conscientes de la realidad que les ha tocado vivir y resignados a ella. Otros tratan de alcanzar los andenes donde sólo unos cuantos viajeros vestidos con traje y maletines en sus manos esperan el momento de subir a tan codiciado transporte. No obstante son casi infranqueables las barreras dispuestas para que no lo puedan lograr. Por este motivo unos cuantos saltan directamente sobre el tren por aquellos lugares donde los andenes son inexistentes y, a pesar de que algunos pasajeros intentan ayudarlos, ninguno consigue su objetivo. Y es también por esto que un gran número de personas terminan cayendo bajo las ruedas del mundo-tren, aplastados por el sueño de un viaje que les saque de tan despiadado lugar.
     
    Son pocas las personas que pueden verse recorrer la planicie en busca de algo que les permita subsistir, pasando sobre los cuerpos inertes de millares de compañeros que fallecieron sin lograr encontrar la vida que se les prometió al nacer; esquivando a aquellos que, sin más, vuelven sobre sus pasos para después correr hacia adelante esperando alcanzar un asidero donde aferrarse; tendiendo su mano, o incluso ayudando a levantarse, a los que han asentado su mente y su existencia en una pequeña extensión de aquella tierra inóspita y árida....
     
    Sea como fuere, la basta extensión de terreno parece un campo de batalla, donde cada uno lucha por sobrevivir bajo la mirada de una minoría de pasajeros y futuros pasajeros del mundo-tren: bajo el sentimiento de culpa de unos, bajo la lástima de otros, con los infructuosos intentos por ayudarlos de algunos, con las miradas huidizas y los ojos ciegos de los demás......
     
    Pero sobre todo bajo la mirada impasible, fría y mezquina de los maquinistas que por nada pararían la maquinaria.
     
    Y de este modo.....
     
    El mundo gira sobre unos railes de los cuales no le dejan sacar las ruedas. Intenta mirar hacia los lados pero han tintado sus cristales para impedirle la visión de aquellos a los que desafortunadamente no alberga en sus vagones........
     
     
    January 08

    El mundo-tren

    El mundo gira sobre unos railes de los cuales no le dejan sacar las ruedas. Intenta mirar hacia los lados pero han tintado sus cristales para impedirle la visión de aquellos a los que desafortunadamente no alberga en sus vagones. Sólo algunos pasajeros, de vez en cuando, encuentran un fallo en esos cristales y consiguen vislumbrar a la gente que los rodea sin ser vista. En esos momentos es cuando levantan la voz e invitan a sus compañeros de viaje a mirar a través de la tara. Todos se llevan las manos a la cabeza, pero pronto los maquinistas se hacen oir y vuelven a sus asientos, pensando en la visión. Y esos pensamientos prosiguen durante un tiempo tras el cual son olvidados porq sus ojos no pueden recordarles su origen. Entonces lo único que queda en el vagón son miles de caras inexpresivas que miran al frente y la incredulidad e impotencia de aquellos que, por fortuna o por desgracia, han ido a sentarse al lado del cristal defectuoso.

    Algunos de ellos empezarán a acostumbrarse a lo que ven sus ojos, fundirán a esas personas con el paisaje, asimilándolas como algo que está ahí, siempre estuvo y siempre estará.

    Otros empaparán sus mejillas con lágrimas e, incluso, intentarán saltar del mundo-tren en marcha, haciendo todo lo posible por ayudar a aquellos que desde fuera intentan subir sin conseguirlo....

     

     En todo caso los maquinistas habrán ganado......


    El mundo exterior ya es otro tema.......

    October 21

    Cuánto me llenas....

    ¿Cuánto me llenas?
    ¿Y tú me lo preguntas?
    Cuánto me llenas.....

    Tanto como la noche al horizonte,
    tanto como a la noche las estrellas
    o tal vez tanto como tu abrazo
    a este cuerpo sediento de tí.

    ¿Y tú me preguntas cuánto me llenas?

    ¿Valdría que te dijera
    que si no estás me sumerjo en una orcuridad sin fin,
    que es sólo tu sonrisa la que me da fuerzas para vivir?

    Con mi dedo ahogaría tus preguntas si estuvieras aquí.
    Con un beso sellaría tus labios para que no se volviesen a abrir.

    Cuánto me llenas....

    Sólo serían palabras, sólo eso,
    y las palabras no sirven, no están hechas para tí.
    Déjame mejor que cierre tus ojos,
    coja tu mano, la lleve a mi corazón
    y, por sus latidos, te haga sentir.

    Que cuánto me llenas....

    ¿No te das cuenta que con una mirada tuya,
    simplemente con una mirada, me cojes y me elevas,
    me subes al cielo aún con los pies en la tierra
    y no puedo dejar de sonreir?

    Que cuánto me llenas....

    ¿Podrías contar los granos de la arena,
    la sal que contiene el mar,
    las gotas de rocío de la mañana,
    todas las flores de la tierra
    o las vueltas que alrededor del sol aún tiene que dar?

    ¿Y tu me preguntas que cuánto me llenas?...

    Más que el sol al día,
    más que a la noche la luna llena,
    y más aún que a mi alegría
    tus ojos cuando me miran y estás cerca.

    Sólo el roce de tus manos es mi alivio
    y también tus palabras de amor que me encadenan,
    sólo en tu pecho vivo y muero
    para resucitar al suave tacto de tu lengua....

    Todo eso tú me llenas....